Si eres un visitante asiduo de mi sitio web, es oportuno comentar que desde el último post que publiqué hace un buen tiempo, no he ofrecido más nada nuevo en el blog.
Eso quizás te haya extrañado.
La razón de no haberlo hecho es que a mediados del año 2022 tomé la decisión de reactivar mi canal en YouTube, que por varias razones estuvo inactivo durante un buen tiempo.
El asunto que deseo destacar es que cuando comencé a publicar videos sobre diferentes temáticas, tuve que rendirme ante un hecho inevitable.
Percibí que el alcance de cualquier contenido en formato de audio y video es mucho más amplio y poderoso que un artículo escrito.
Ello obedece a que hoy día existe una gran predilección por este formato audiovisual, sobre todo porque más del 50 % de los consumidores de contenidos lo hacen a través de sus dispositivos telefónicos personales.
Este factor proporciona una gran libertad para disfrutar de todo tipo de contenidos en la palma de tu mano, adonde no es necesario leer, sino más bien contemplar las imágenes de los videos y escuchar la voz del narrador.
Una vez comencé a crear contenidos audiovisuales con diferentes temáticas, comencé a sentirme más cómodo con este formato y ahora que llevo dos años haciéndolo, considero que es un formato insustituible para los tiempos que corren, en los que la comodidad y la celeridad prevalecen para la gran mayoría.
Sin embargo, más allá de las obvias razones que expongo, hay una que sobresale del resto y por eso, me pareció oportuno escribir este post para comentarla.
Uno de los hechos irrefutables que deseo exponer es sobre la permanencia en el tiempo de cualquier contenido que esté publicado en un sitio web.
Dicha permanencia, por elementales razones, depende de un solo factor: que el sitio web adonde está alojado cualquier contenido sea mantenido activo a través de un pago regular y constante.
Sin los pagos del registro del dominio, del alojamiento en el servidor y de todos los demás gastos que se requieren realizar para mantener funcionando de manera segura todos los programas que se necesitan para garantizar un sitio web seguro y estable, esos contenidos dejarían de estar disponibles.
Con esto, no quiero hacer suponer que no dispongo de capacidad económica para mantener mi sitio web funcionando.
Al contrario, son gastos que pago con satisfacción porque tener mi sitio web me permite ofrecer mis servicios de asesoría personalizada, mantener activa mi Escuela online de Numerología y a su vez, anunciar todo lo que publico en las redes de Facebook y YouTube.
Sin embargo, hay un hecho que es irrefutable.
Cuando yo no esté más en este plano – eso es inevitable y no puedo soslayarlo – nadie más pagará para mantener todos mis contenidos en línea y por consiguiente, dejarán de estar disponibles.
De hecho, así como asumí con sentido de responsabilidad la misión de suministrar información pública y gratuita que aporte factores de crecimiento y expansión de la consciencia colectiva – sobre todo con las Enseñanzas de Kryon a través de mi labor como vocero de este grupo de Consciencias Colectivas – también tengo la responsabilidad de preservarlas para que futuros interesados accedan a ellas sin restricciones.
Todos los hechos y consideraciones que acabo de relatar, me hicieron comprender y valorar que la decisión de enfocarme en publicar contenidos en YouTube fue la más correcta y te explico por que.
YouTube es la plataforma de contenidos de video más importante del planeta y atrás de ella se encuentra Google, un gigante tecnológico que domina de manera indiscutible todos los escenarios que se relacionan con la Internet.
Eso conlleva a suponer de manera razonable que el funcionamiento de YouTube parece estar garantizado.
Pero hay más.
Existe un factor que prevalece sobre mi decisión y es el más relevante de todos los que reseñé.
YouTube es una plataforma que hospeda y ofrece de manera gratuita una infinidad de contenidos creados por un amplio universo de creadores de todo tipo, incluyendo aquellos que como yo, lo hacen para crear consciencia.
Eso implica que todos lo contenidos que he publicado hasta ahora (llevo unos 17 años haciéndolo) y todos lo que me resta por ofrecer de aquí a cuando ya no esté en este plano, seguirán estando disponibles para cualquiera que los busque.
Este factor, créeme, es el que más me motiva a seguir haciendo lo que hago, pues me permite dejar un legado público que podría llegar (por lo menos) a otra generación.
De esta manera, aunque yo no esté más presente en lo físico, mi voz seguirá resonando y las enseñanzas que se me transmitan durante el tiempo que me resta, tendrán el potencial de llegar a otras mentes y expandir la consciencia de quienes lo necesiten.
Este potencial es en extremo poderoso, pues muchos de nosotros seguiremos presentes dejando una huella que podría ser imborrable – o por lo menos muy visible – a lo largo del tiempo.
Por consiguiente, espero sepas comprender las razones que me motivaron a escribir esta publicación.
Sin embargo, aunque expresé que daré prioridad a la publicación de contenidos audiovisuales, si se necesitara publicar algo que deba ser expuesto por escrito (tal vez contenidos relacionados con la Numerología), no dudes que lo estaré haciendo.
Concluyo esta reflexiones, agradeciendo tu apoyo por seguirme a través de los contenidos de crecimiento personal que seguiré publicando en mi canal de YouTube, «Once gramos de consciencia».
Saludos, bendiciones y hasta pronto…
Mario Liani
Foto portada por Wallpaperflare.com

