Canalizaciones de Kryon: ¿hay canalizadores más legítimos que otros?

Kryon: la autenticidad del canalizador · Mario Liani

En la actualidad, hay varias personas que canalizan a Kryon en diferentes idiomas. ¿Has notado que haya posibles diferencias entre ellos? ¿El estilo de los mensajes canalizados varía de canalizador a canalizador? ¿Hay quiénes canalizan a través de sus sistemas de creencias? ¿Algunos de ellos finge estar canalizando? ¿Hay alguno que considerarías “más legítimo” que otros?

En virtud de que he recibido indagaciones similares a estas, me pareció útil compartir contigo mis reflexiones como canalizador, pues estoy seguro que servirán para que tengas otros puntos de vista para discernir sobre esta compleja temática.

¿Por qué hay diferencias entre los canales de Kryon?

Cuando Kryon surgió a través de Lee Carroll – la primera persona que lo canalizó – anunció en su primer libro, publicado en 1993, que surgirían nueve canales de Kryon a lo largo del planeta, cada uno con una misión individual muy particular.

Esto no sugiere que los nueve canales de Kryon deban expresarse como «un clon» del primero, sino con las diferencias propias de cada entidad humana y según las necesidades socio-políticas-económicas-evolutivas del país o de la región que el canalizador esté representando.

Mario Liani canalizando a Kryon en Freiburg - Alemania
Mario Liani canalizando a Kryon en Freiburg – Alemania

Por ejemplo, la temática de Kryon por Lee Carroll está relacionada con las creencias e inclinaciones del canalizador, su entorno social, las necesidades actuales del colectivo geográfico que él representa (Estados Unidos) y una notable inclinación hacia los avances científicos.

Si te fijas en sus discursos iniciales, hay fuertes referencias a los judíos y su papel evolutivo, tema (el mundo hebreo) que siempre ha interesado más a los norteamericanos que a los sudamericanos.

Así mismo, temáticas relacionadas con “los pleyadianos” y “los lemurianos” son las que la entidad aborda a través de él. En cambio, el enfoque que Kryon ha estado manifestando a través de mí, es el de la conquista de la maestría personal.

Para explicarte mejor y guardando las obvias distancias, el colectivo de Kryon funciona como una especie de corporación, de la manera como lo haría una multinacional tipo “Coca-Cola”.

En esa multinacional, además del famoso refresco, fabrican otros productos muy diferentes entre sí y no tienen que tener el mismo sabor ni color que el producto insignia de la marca, más sin embargo están fabricados para consumidores de otros países con gustos o necesidades diferentes.

De hecho, algunos productos que la Coca Cola fabrica en un determinado país, no necesariamente son fabricados o distribuidos en otros países, pues hay estudios que miden el interés de los diferentes mercados de consumo.

Espero haberme hecho explicar.

¿Kryon se diluye en los intereses políticos
del canalizador de turno?

Hace un tiempo, un lector me escribió para ventilar sus dudas al respecto de la legitimidad de algunos canales de Kryon.

En vista de que he recibido indagaciones similares a esta, me parece útil compartir contigo la respuesta que pudimos darle a esta persona.

Este es el texto que J. me envió…

Querido Mario y grupo Kryon:

Les vengo a plantear una duda y esperaría me respondan sin eufemismos o lugares comunes.

Sucede que estuve leyendo varias canalizaciones del grupo de energías llamado Kryon y estas revelaciones, aunque viven en mi corazón, no dejan de regocijarme.

Ahora bien: noto cierta diferencia sustancial entre Lee Carroll y David Brown.

El primero (Lee Carroll) habla desde un lugar impersonal muy amoroso y sugiriendo permanentemente la regla metafísica de que el peor mal es parte del karma y metafísicamente que generamos. De esta manera, iguala tanto unos y otros en un mensaje empático.

Por el contrario, el otro (David Brown) habla de fuerzas oscuras, gobierno secreto, que Estados Unidos debería pedir perdón y cosas que, aunque uno cree y sabe, tienen más que ver con un tinte político global.

Aquí se presenta mi confusión y comienzo a preguntarme si Kryon tiene un tinte New Age o político, dependiendo de quien lo canalice.

Porque, si es así, ¿esto sugeriría que Kryon se pierde en los intereses del canalizador?

Por otra parte (esto es algo muy personal) creo que la palabra “Dios» no es propia y si bastante inapropiada para despertar conciencias… y Lee la utiliza varias veces.

No creo que esté en el espíritu de Kryon realzar tanto al Dios único, que tan malos recuerdos nos trae (léase, Yhavé, Jehová, etc.).

Aquí veo otro fuerte aporte personal erróneo al mensaje de nuestro hermano energético.

Aunque este último quisiera referirse a la energía madre, centro del centro o todo lo que es, el canalizador debería encontrar otra manera de graficarla, porque «Dios» (palabra que ni siquiera existe en su singular, sino que en plural significa «los que cabalgan por los cielos») tiene connotaciones negativas y recuerdos de la época oscura en que los humanos aprendimos a arrodillarnos, a buscar respuestas y a depositar energía en otro ser, en vez de buscar en nuestro interior.

Digo esto, sin ir en desmedro del mensaje central y con todo respeto hacia las entidades angélicas que nos cuidan.

De ninguna manera intento aquí socavar la veracidad de estas divinas intervenciones que en buena hora nos abrazan, ni generar falsas rivalidades entre ustedes los receptores y transmisores, pero en mi carácter de humano y buscador de la verdad en cualquier tiempo o dimensión que fuera, sentí en el corazón la necesidad de preguntar.

Esta es la respuesta que le suministré a J.

Querido J.

Agradezco mucho tu escrito, pues me da la oportunidad – al responderte públicamente – de abordar algunas de las temáticas que varias personas suelen plantearme en reiteradas oportunidades.

Te responderé haciendo caso omiso a las condiciones que al inicio pretendiste imponerme («sin eufemismo o lugares comunes», dijiste), pues deberías estar consciente de que molestas mi atención y me quitas tiempo y energía para poder responderte.

Considero que no te asiste ningún derecho en pretender imponerme condiciones de redacción para confeccionar una respuesta a medida que se ajuste a tus creencias o al estilo en que creas que deba ser redactada.

Suele ser común el hecho de que se me consulte o se me pida explicaciones sobre lo que ha querido decir tal o cual canalizador de Kryon durante cierta específica canalización.

En tu caso, planteas haber notado «diferencias substanciales» entre uno u otro canalizador de Kryon (los que nombras), pero me llama la atención que no señales que es lo que podría diferenciar el mensaje que Kryon emana a través de mi persona, con respecto al que emana de los otros dos canalizadores.

Evidentemente sabes que yo también canalizo a Kryon (tal vez por eso me consultaste) y que debe haber diferencias entre los tres voceros que ahora nos hemos involucrado a tu instancia.

Diferencias entre los canales de Kryon

Eso me hace inferir que tal vez me estés colocando en una posición única y diferente al de los otros dos, aunque te confieso que no llego a visualizar tu intención sobre la postura que ocupo en todo este asunto y si esta situación podría revertirse.

Me llama la atención que sometas a mi consideración aquello que consideras diferencias, en vez de plantear tus dudas a cada uno, pues en última instancia ellos podrían esgrimir mejores argumentos que las interpretaciones que yo podría asomar.

Es decir, en vez de escribirme a mí con observaciones sobre los otros dos canalizadores, sería más lógico que tú escribieras a alguno de los dos para pedir explicaciones acerca de las probables diferencias existentes (que debe haberlas) entre el estilo de los mensajes que yo canalizo y el estilo que ellos usan.

Esto último sería muy interesante (de hecho, lo prefería), pues pondría todo el tema sobre una base más equilibrada.

De hecho, no me parece correcto que yo tenga que explicar algo que es inherente a la misión personal de cada uno de esos voceros de Kryon. En el fondo, quizás yo no pueda o no deba explicar con mis palabras o mi sistema de creencias, lo que otros hacen, pues «no estuve allí».

Reitero que tengo la total disposición de hacerme responsable por aquello que yo pueda decir o escribir en algún momento, más no puedo juzgar la manera como los otros canalizadores entregan sus mensajes, pues cada uno de nosotros desempeña un rol similar, pero ejecutado de manera diferente.

En reiteradas oportunidades he afirmado que un canalizador produce un mensaje donde es inevitable que afloren aspectos de su sistema de creencias.

No considero que ello tenga que ser negativo, puesto que cada uno de nosotros posee un estilo y una visión del mundo que le capacita para dirigir su ser consciente en pos de una misión personal que podría trascender al ente colectivo.

La manera que cada uno de nosotros tiene para conducir su propio vehículo físico y energético es la que nos diferencia entre todos, pues al final cada quien se conduce con el objetivo de llegar a aquella que considere sea su propia meta.

Con ese objetivo en mente, es obvio que cada conductor se diferenciará de los demás por su manera de conducir y enfilar hacia la llegada final. Está claro también que cada conductor tendrá sus propios fans o admiradores, los cuales aprobarán su manera de conducir, mientras que criticarán a los otros conductores.

Al final, todo tiene que ver con el nivel de identificación que cada cual tenga con el mensaje que recibe. Ello se relaciona con el propio discernimiento, puesto de manifiesto en tu escrito, pues es evidente lo que te agrada y lo que te desagrada.

Aunque en un mar de pasto no podamos diferenciar una hoja de otra, cada una de ellas se vería diferente y única, si las tomáramos por separado. Si las dejamos donde están – sin arrancar – percibiremos que cada una de ellas es responsable por el milagro que permite verlas a todas como una unidad, como un solo campo de pasto.

Más allá de tu postura personal – todos las tenemos, yo inclusive – has comprendido que hay un mensaje central que es otorgado desde diferentes fuentes y con diferentes estilos. ¿Por qué? Porque algunos humanos podrían necesitar oír un mensaje con una cierta enfatización que otros considerarían redundante o con un lenguaje o estilo diferente, adaptado a la realidad social de cada cual.

Es la diversidad en acción para que cada uno reciba lo que sea adecuado en el momento correcto.

Y hablando de diversidad, la palabra «Dios» es aquella palabra – aunque suene igual para todos – que ha sido una de las principales causantes de la diversidad humana: toda la humanidad cree en un dios, pero “Dios” tiene una imagen diferente para cada cual, según sea su creencia.

Aunque así sea, tú y yo sabemos de sobra que dentro de los paradigmas de la Nueva Energía, Dios es apenas una palabra que simboliza «conexión espiritual».

Por ende, ¿por qué no seguir usándola si a algunos les complace declamarla?

Que importa si decimos «Dios», queriendo decir «Espíritu» o «Nosotros, experiencia humana de la Divinidad» o lo que sea que pueda darnos la ilusión de ponerle nombre a algo imposible de definir.

¿Te parece que la palabra «Dios» tiene connotaciones negativas? ¡Pues no la uses ni leas nada que la contenga, si tanta desazón te produce! Pero por favor, trata de ser más tolerante y no le digas a otro que no la use, solo porque te perturba oírla.

Quizás te parezca que Kryon tiene el color de la creencia o el interés del canalizador que lo incorpora. Quizás así sea, en el supuesto de que quien tenga la virtud y a la vez la gran responsabilidad de hacerlo, lo hiciera persiguiendo (o no) un cierto fin particular.

Sin embargo, me atrevo a decir que las opiniones que emites están desprovistas de algo muy importante.

…Si supieras lo que para un simple humano representa convertirse en un vocero de algo tan intangible que está más allá de toda comprensión… 

…Si conocieras la responsabilidad ética y moral que conlleva darle voz con sentido y contenido a un «sentir sin rostro»… 

…Si alguna vez te atrevieras a desprenderte de la lógica, el sentido de escrutinio del ávido lector y te abrieras a experimentar tal intangible posibilidad…

…Te aseguro que te avergonzarías de haber pensado en la posibilidad de que alguno de nosotros – los canalizadores – deseara suplantar un genuino y auténtico sentir, emitiendo meras opiniones personales ante una audiencia que solo acudirá para oír aquello que “Dios” desea hacer saber a través de alguien que procura traducirlo a su manera, lo mejor que se pueda.

Créeme, hacemos siempre lo mejor que se pueda, según las circunstancias. Para ello, nos asiste – además de nuestra buena fe y de la total identificación con el ente que tenemos conciencia de estar representando – la absoluta e impecable convicción de que somos un instrumento en manos de poderosas e indefinidas fuerzas.

Esas fuerzas están allí para asistirnos en la intangible tarea de dar cuerpo a un diálogo y a una experiencia que cualquiera percibiría como «no ordinaria», pero que nada tendría de extraordinaria si solo por un momento tomaras consciencia de que eres el originador del mensaje que estás escuchando. Por ende, eres totalmente responsable por el tenor y el estilo del lenguaje que el canalizador opta para transmitírtelo en ese instante.

Es por ello que te invito a que aproveches cualquier oportunidad que la vida te pueda presentar en tu país de origen, para que asistas a una canalización de Kryon en vivo facilitada por cualquiera de aquellos que lo suelen hacer.

En su momento, percibirás que el mensaje de Kryon no es verbal, es energético: apunta directamente al corazón y trasciende el raciocinio que podrían originar las meras palabras vocalizadas.

Con total responsabilidad finalizo diciéndote, que en vez de firmar este escrito como «Mario Liani» (cambiando obviamente el estilo), lo hubiere podido firmar también como «Kryon, canalizado por Mario Liani».

De ser así, ¿hubiesen tenido mayor credibilidad estas palabras?

Probablemente sí, aunque al final el resultado será siempre el mismo: solo tu corazón y tu sentir sabrán identificarse con los conceptos que desees hacer tuyos.

¿Mario, puedes validar si una persona
es un canal genuino de Kryon?

En varias ocasiones he recibido indagaciones similares a esta, en las que algunas personas me solicitaron que les dijera si ellos eran o podían convertirse en un canal auténtico de Kryon.

Comprendo los planteamientos e inquietudes que el tema genera, pero debo responder que yo no puedo validar a nadie como canal de Kryon.

La razón es que una vez surgió una persona en un país latinoamericano que decía canalizar a Kryon.

Al inicio parecía estar haciéndolo bien y decidí apoyarlo, pero después mandó mensajes contradictorios que no reflejaban en absoluto la inconfundible energía de Kryon y debido a ello, tuve que retractarme del apoyo dado.

A partir de ese momento – hace más de una década y media – no me permito avalar ni recomendar a nadie que diga estar canalizando Kryon.

A estas personas suelo sugerirles, si su interés o pasión son genuinos, que se labren su propio camino como muchos hicimos, pues si la energía de Kryon reside potencialmente en ellos, sucederá lo que tenga que suceder.

 ¿Cómo saber si alguien simula estar canalizando?

En un mundo en el que vivimos, exponencialmente expuesto al escrutinio público a través de los medios sociales y todo lo que allí se divulga, la verdad y la mentira conviven juntas.

A mi juicio, es un asunto de nivel de consciencia.

El nivel de consciencia de quien miente y el nivel de consciencia de quien acepta una mentira como verdad, son los extremos que estarán en juego.

Los canalizadores de Kryon en Freiburg - Alemania
Los canalizadores de Kryon en Freiburg – Alemania

Más allá de que algo sea verdad, no significa que cualquiera lo acepte, pues como se dice por ahí, «el maestro aparece cuando el discípulo está listo».

Lo que es lo mismo:

La verdad surge ante nuestros ojos cuando estamos listos para descartar aquello que una vez consideramos verdad y nos abrimos a aceptar una nueva visión.

Por lo tanto, en el tema que nos atañe (simular una canalización), ¿hay verdad o hay mentira? ¿Es importante que aquello sea cierto no? ¿Quién puede validar la veracidad de un mensaje de esa índole?

Desde el punto de vista de la ética humana, deploro y critico quien manipula a consciencia a un ser humano a través de sus creencias espirituales.

Sin embargo, desde el punto de vista de la evolución de la consciencia, mi enfoque es otro.

Hay situaciones en las que defendemos algo que consideramos una verdad y los que nos escuchan, resuenan con nuestras palabras porque las escogieron como suyas, aunque no representen la verdad de un entorno mayor.

También pueden ocurrir eventos donde el que proclama su verdad es consciente de que está simulando o mintiendo.

Sin embargo, el que miente está alimentando – sin estar consciente – a quienes necesitan nutrirse de esa particular versión de la verdad (porque no están preparados para escuchar otra).

En un mundo de personas hambrientas de verdades, hay quienes son selectivos con lo que se llevan a la boca, mientras que hay otros que la abren para probar todo lo que pasa frente a sus ojos.

¿Por qué? Porque han estado tan hambrientos de algo que no conocen o que hace mucho que no comen y no recuerdan su sabor, al punto de que no son capaces de distinguir lo que podría estar bien y lo que no.

Entonces, ¿quién es responsable?

Pienso que es tan responsable el que simula una verdad como el que acepta la simulación de esa verdad, pues para que alguien mienta, deben existir personas alineadas con similares niveles de consciencia.

Unos no pueden existir sin los otros, pues es un tema de polaridad.

No estás obligado a seguir algo o alguien

Si lo que haces te hace sentir bien, sigue haciéndolo o déjalo.

Por ejemplo: café, te, cigarrillos, cannabis, alcohol, sexo, TV, internet, juegos de naipes, apuestas, poligamia, comunas, santería, vudú, ángeles, Jesús Cristo, Mahoma, Ramtha, Ashtar Sheran, Kryon o lo que sea.

En el mundo habitan casi 8 mil millones de personas. Cada una tiene su propia manera de pensar. Por consiguiente, debe haber 8 mil millones de opiniones circulando por ahí sobre un mismo asunto.

Es apenas un tema de fe, de sentir en tu corazón o de preguntarte si aquello que lees resuena en ti o no.

Si eso no ocurre, simplemente descártalo sin mayores complicaciones y sigue solo lo que vibre con tus actuales creencias.

Mario Liani

Foto portada por Pexels.com

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